Captura de lepidópteros

Quién tenga la necesidad de tener contactos mas rigurosos con lepidópteros por cuestiones de estudio e investigación como un entomólogo que tendrá la tarea de determinar responsablemente por medio de sus investigaciones al ejemplar capturado, o un estudiante de biología para llevar a cabo una investigación con fines de estudio, deberá contar con algunos elementos básicos de captura. Lo más indispensable para esto es la red de mano que será utilizada para capturas de mariposas. La que deberá ser liviana, preferentemente con mango de aluminio, con una manga de malla fina tipo tul y un aro o abertura de aproximadamente 40 cm. de diámetro. Todo esto puede ser modificado de acuerdo a la comodidad de cada uno y lógicamente dependiendo además, de las especies a capturar. Por ejemplo, para un pequeño lycénido puede utilizarse una red de captura de dimensiones más reducidas y en cambio, para los grandes morphos, las dimensiones serán mucho mayor que las indicadas o recomendadas anteriormente. Las mariposas capturadas por este método y sabiendo que pueden servir para cumplir con una finalidad, deberán ser guardadas dentro de un sobre triangular de papel cebolla o similar, anotando en este los datos referidos a la captura, como por ejemplo, nombre del lugar o localidad, provincia, fecha y nombre del colector.

Puede agregarse un número de identificación para anotar en una libreta otros datos que servirán para el estudio, como podría ser, por ejemplo, el nombre de la planta donde fue localizado el ejemplar, la temperatura, si lo hallaron dentro o fuera de una zona boscosa, de ser posible, la altitud del lugar, o si fue capturado en las proximidades de un arroyo. Toda la información volcada aquí, servirá para futuras localizaciones de las especies colectadas que puedan requerir otros investigadores. Previamente, antes de de introducir la mariposa en el sobre, se la deberá "atontar" ejerciendo una leve presión en el tórax y a través de la malla con los dedos pulgar e índice, atrofiando así los músculos que impedirán el aleteo de la mariposa. Luego la sacamos de la red y la colocamos en el sobre sosteniéndola con una pinza de puntas planas para no ser manoseada, evitando con esto desprender las escamas o provocar alguna rotura de las alas. Los grandes lepidópteros de aleteos vitales, deben ser sacrificados inoculándoles en el tórax y por medio de una jeringa pequeña, una ínfima cantidad de alcohol etílico que le ocasionará una muerte instantánea. Las pequeñas mariposas que por su tamaño no puedan ser sacrificadas por el método explicado, deberán ser introducidas en un frasco de captura que es el utilizado para atrapar directamente a las mariposas sin necesidad de usar la red de mano. El frasco de boca ancha con tapa hermética tiene dentro unos centímetros de aserrín o algodón y sobre esto uno o dos centímetros de yeso endurecido, que será impregnado en acetato de etilo para ocasionar la muerte del insecto.

Extendido de una mariposa

Los lepidópteros deben ser extendidos y colocados ordenadamente en cajas entomológicas preparadas para exponer los ejemplares de estudio, como se los puede observar si se recorriera la sala de entomología de un museo de ciencias naturales. Para llevar a cabo el extendido, se deberá primero confeccionar un extendedor de mariposas que consiste en dos tablas planas, paralelas y separadas entre si, colocadas o adheridas sobre otra de base, como se observa en la ilustración de arriba.

La mariposa recientemente capturada tiene su cuerpo aún blando y esto es ideal para insertar el alfiler entomológico en el centro del tórax, por la parte dorsal de la misma y poder realizar el extendido alar de manera más elástica y acomodar también, las patas y las antenas de manera conveniente. Para mantener las alas en posición, se utilizarán dos tiras de papel delgado, suave y traslucido (una tira para las alas de cada lado) pinchando alfileres cerca de los bordes de las alas, evitando tocarlas para no dañarlas. La ubicación de las alas la daremos utilizando una pinza de las empleadas en el manejo de los sellos postales haciéndole, si fuera necesario, alguna adaptación conveniente.

Las mariposas deshidratadas, que llevan días o semanas en su sobre, serán puestas a humectar en un recipiente denominado cámara de humectación convenientemente plástico, dentro del cual pondremos un trozo de goma espuma delgado y absorbente, o un retazo de tela suave humedecido en agua. También suele utilizarse arena húmeda para cumplir con esta finalidad. Habiendo colocado previamente una o varias mariposas dentro, se tapará el recipiente por dos o tres horas aproximadamente. Se debe tener en cuenta que los ejemplares no deben estar en contacto directo con el agua para evitar el apelmazamiento de los delicados pelos que suelen tener algunos lepidópteros, por eso es conveniente depositarlos delicadamente sobre la superficie húmeda del material utilizado. Si de arena se tratara, pondremos los sobres encima de ella sin sacar de adentro a las mariposas que tardarán un poco más en humectarse.

Una vez logrado el ablandamiento de los ejemplares se procede entonces, con el extendido explicado anteriormente y se buscará el lugar apropiado donde dejar el extendedor por el período de unos días.

La mariposa extendida

En unas semanas, las mariposas puestas en el extendedor estarán lo suficientemente secas para conservar la posición extendida. Este tiempo puede ser acelerado si las colocamos cerca de una estufa o, si el ambiente fuera calefaccionado.

El siguiente paso es acomodar cada espécimen extendido. Con su etiqueta de datos (incluyendo ahora el nombre científico del ejemplar, o sea, el Género y especie de la mariposa) pinchada en el mismo alfiler que lo atraviesa, se lo pondrá dentro de una caja entomológica, la que se puede conseguir en el mercado de este ramo o puede ser fabricada por uno mismo si cuenta con los elementos y herramientas necesarias. Las cajas a su vez se colocan en un mueble apropiado para ellas preservándolas de la luz y colocando dentro de cada una, dos bolillas de naftalina sujetas en su interior para proteger a los ejemplares de los diminutos ácaros que suelen atacarlos.

Así preparadas y presentadas, las mariposas servirán para comparar con otros ejemplares de estudio y permitir a los especialistas determinar ordenadamente a las especies estudiadas y darles la clasificación científica correcta.
Mundo Butterfly, página creada en Argentina , por Aníbal R. González