En esta primera instancia
sepamos que las larvas cuentan con unos pocos milímetros
de tamaño y por ello sólo nos bastará
con colocarlas en un recipiente chico como podría serlo
una caja de zapatos o el recipiente que se considere apropiado
pero con tapa. Las pequeñas orugas comienzan por comer
ínfimamente el borde de la hoja llegando con el tiempo,
cada una, a devorar más de una hoja entera de la planta.
Es de alta importancia entregarles siempre fresco su alimento
ya que la hidratación de las larvas u orugas es obtenida
a través del líquido que ingieren al masticar
las hojas. Algo que suelo recomendar a quienes se inician
en la cría de mariposas es comenzar con no más
de diez orugas. Sepamos que cuando son pequeñas bastará
con darles una rama con pocas hojas pero que a medida que
vayan pasando los días y semanas, necesitarán
tener su alimento en abundancia y a veces resulta engorroso
conseguirlo. Insisto en la importancia de mantener las hojas
frescas y evitar la sequedad o deshidratación de las
mismas. En días calurosos y de poca humedad se secan
rápidamente. Para evitarlo se pueden hacer algunas
cosas, como por ejemplo, mantener los extremos de las ramas
dentro de un recipiente con agua, tapando de alguna forma
su boca. Para ello podríamos colocar algodón,
evitando con esto, que no caigan dentro las orugas que con
seguridad morirían ahogadas. Se puede trozar parte
de la planta y conservarla en el refrigerador dentro de una
bolsa plástica con algo de humedad. Como otra alternativa,
podemos cubrir por encima la jaula con nylon (usemos para
ello una bolsa grande de este material) contrarrestando así
la rápida deshidratación de las hojas, pero
con esto existe la contrariedad de quitar la aireación
natural que deben tener las orugas. de todos modos, en los
momentos de más calor puede hacerse, recordando quitarla
por la noche para permitir el fresco natural que necesitan.
La higiene indispensable
Es indispensable
mantener la higiene dentro de la jaula. Su mantenimiento es
diario y a veces requiere de más de una limpieza por
día. La acumulación de los desechos fecales
producidos por las orugas pueden traer aparejadas ciertas
enfermedades y hongos que afectarán en forma directa
a los individuos ocasionándoles la muerte.
Se deben eliminar
todos estos desechos y también las hojas secas o muy
deshidratadas teniendo el cuidado de no dañar o incluso
tirar junto con la basura a las pequeñas orugas que
pueden ir prendidas de las hojas.
Cuando empiezan
a pupar
Luego de una desenfrenada
alimentación y después de cuatro o cinco mudas
de su recubrimiento larval ( nos daremos cuenta de ello porque
periódicamente dejan de alimentarse por unas pocas
horas permaneciendo en un mismo lugar buscando desprenderse
de su vieja piel), dejarán de comer y se desplazarán
por todo el habitáculo buscando el lugar apropiado
para comenzar a pupar.
Si estamos criando
orugas de mariposas nocturnas, veremos que cada una de ellas
tejerá un capullo para luego allí dentro desarrollar
la crisálida. Un esfíngido en cambio, en vez
de tejer un capullo, buscará enterrarse para luego
formar bajo tierra una bóveda donde convertida en crisálida
esperará el día en que saldrá transformada
en polilla. En este caso se debe tener dentro de la jaula
un recipiente de unos 15 cm. de alto con tierra ligeramente
húmeda la que utilizará la oruga para su cometido.
Si la oruga es de una mariposa diurna, simplemente se convertirá
en crisálida colgando o pendiendo de un soporte sedoso.
La mariposa
desarrollada
Pasando un período
entre tres y cuatro semanas en la generalidad de los casos
y dependiendo de los factores climáticos, veremos aparecer
a las mariposas que solo necesitarán colgarse para
extender, desplegar y luego secar sus alas. Dejemos para ello
una rama seca a la que puedan trepar y agreguemos una esponja
húmeda sobre un plato para que la extensión
alar se realice con más efectividad ya que el estado
de humedad ambiental siempre les resulta favorable. Hago una
aclaración respecto del período de pupamiento.
En las últimas generaciones del año las orugas
pueden llegar a convertirse en pupa en los meses de otoño
y esto da la posibilidad de que en las semanas y meses siguientes
vivan un período de letargo debido a las condiciones
adversas para su desarrollo. Esto lógicamente vale
para aquellos lugares o latitudes más distantes de
las zonas tropicales.
Finalmente las mariposas
deben ser alimentadas con una solución de agua saturada
en azúcar, cosa que no es apropiada para todas. Sepamos
también que polillas como la de los grandes satúrnidos,
no ingieren alimentos en su etapa adulta. Recomiendo finalmente
que una vez que se haya cumplido el ciclo de vida y habiendo
fotografiado, filmado o tomado nota de todo lo acontecido
desde el huevo al adulto, se las deje volar para que culminen
su ciclo en libertad.