Una experiencia extraordinaria

Quien quiera fotografiar, observar o desarrollar un informe con fines de estudio, puede obtener todo ello adquiriendo además, una muy buena experiencia y conocimientos de lepidópteros por medio de la cría de mariposas, algo muy factible de realizar en un ambiente natural o en jaulas para este fin. Previamente quiero dejar en claro que la idea de esta nota es la de criar mariposas, algo que se puede lograr a partir de obtener algunos huevecillos, una o varias larvas u orugas, alguna crisálida o una hembra fecundada que no haya desovado aún teniendo la posibilidad de obtener los huevos después de la puesta.

Ante todo hago la aclaración, de que no es lo mismo criar mariposas que lograr la reproducción de alguna especie. Esto último es una experiencia que en algunos casos nos pueden traer dificultades ya que no todas las mariposas se aparean estando en cautividad o no realizan la puesta por esta misma razón. Algo común en muchas especies de mariposas diurnas es que requieren de un espacio amplio para desplazarse y poder desovar en distintas planta con la libertad que lo harían si estuvieran en su ambiente natural como lo sería una pradera, el bosque o la selva. De todos modos siempre se puede hacer el intento de reproducirlas. De hecho, yo he logrado reproducir algunas especies nocturnas, y se de otros que hicieron lo mismo con algunas especies diurnas. Pero criar es más simple si mantenemos las condiciones óptimas del lugar y alimentamos permanentemente a las orugas.

Imágenes de mariposas nocturnas nacidas en cautividad. Centro e izquierda Eacles imperialis opaca y a la derecha Automeris coressus.

Condiciones ideales

La humedad ambiental es una de las condiciones de importancia para el buen desarrollo de los lepidópteros en general. Por esto el clima para el desarrollo ideal de la cría, es el tropical aunque depende generalmente de las condiciones de hábitat de cada especie en particular teniendo muy en cuenta que debemos disponer siempre de la planta que alimentará a la especie que elijamos. Por ello es importante tener un conocimiento previo de la biología de la especie y saber al menos de que planta se alimenta.

El lugar apropiado

El jardín de una casa puede ser apropiado ya que las mariposas que vuelan por el área suelen deshovar en alguna de las plantas que por allí se encuentran. Como ejemplo les comento que suelo encontrar en mi jardín, generalmente sobre una planta asclepidácea (Asclepia curassavica), huevillos u orugas de Danaus plexippus erippus y lo que hago solamente, es cubrir toda la planta con una tela de malla fina logrando con ello proteger a las larvas de los posibles depredadores como suelen serlo las avispas y arañas que merodean por el lugar. Ahora bien, quien tenga un pequeño invernadero tiene además, un lugar perfecto para el desarrollo óptimo de plantas y crías de mariposas ya que al ser cerrado podremos tener control sobre las condiciones ambientales.

Jaulas y contenedores

Si quisiéramos realizar la cría en jaula o contenedor de mariposas, deberíamos conseguir una o fabricarla. Quién tenga la posibilidad de hacerla, aquí puede observar la ilustración como para tener una idea acabada de como realizarla. Las medidas pueden variar a gusto de quién las haga. Solo aconsejo pensar donde van a ser alojadas como para tener en cuenta el espacio que ocuparán.

Comencemos a criar

Para lograr la cría a partir de huevos, solo debemos esperar la eclosión de ellos. Algo que ocurrirá en pocos días dependiendo siempre de la temperatura relativamente cálida y húmeda del lugar. A partir del nacimiento, las larvas deberán ser alimentadas nutriéndolas con su planta alimenticia. De no conocerla, trataremos de encontrarla sabiendo que generalmente los huevos son depositados sobre las hojas de la planta que comerán. De no encontrarlos allí, debemos entonces probar, recolectando hojas de las plantas que podamos hallar en las inmediaciones del lugar donde fueron encontrados.

En esta primera instancia sepamos que las larvas cuentan con unos pocos milímetros de tamaño y por ello sólo nos bastará con colocarlas en un recipiente chico como podría serlo una caja de zapatos o el recipiente que se considere apropiado pero con tapa. Las pequeñas orugas comienzan por comer ínfimamente el borde de la hoja llegando con el tiempo, cada una, a devorar más de una hoja entera de la planta. Es de alta importancia entregarles siempre fresco su alimento ya que la hidratación de las larvas u orugas es obtenida a través del líquido que ingieren al masticar las hojas. Algo que suelo recomendar a quienes se inician en la cría de mariposas es comenzar con no más de diez orugas. Sepamos que cuando son pequeñas bastará con darles una rama con pocas hojas pero que a medida que vayan pasando los días y semanas, necesitarán tener su alimento en abundancia y a veces resulta engorroso conseguirlo. Insisto en la importancia de mantener las hojas frescas y evitar la sequedad o deshidratación de las mismas. En días calurosos y de poca humedad se secan rápidamente. Para evitarlo se pueden hacer algunas cosas, como por ejemplo, mantener los extremos de las ramas dentro de un recipiente con agua, tapando de alguna forma su boca. Para ello podríamos colocar algodón, evitando con esto, que no caigan dentro las orugas que con seguridad morirían ahogadas. Se puede trozar parte de la planta y conservarla en el refrigerador dentro de una bolsa plástica con algo de humedad. Como otra alternativa, podemos cubrir por encima la jaula con nylon (usemos para ello una bolsa grande de este material) contrarrestando así la rápida deshidratación de las hojas, pero con esto existe la contrariedad de quitar la aireación natural que deben tener las orugas. de todos modos, en los momentos de más calor puede hacerse, recordando quitarla por la noche para permitir el fresco natural que necesitan.

La higiene indispensable

Es indispensable mantener la higiene dentro de la jaula. Su mantenimiento es diario y a veces requiere de más de una limpieza por día. La acumulación de los desechos fecales producidos por las orugas pueden traer aparejadas ciertas enfermedades y hongos que afectarán en forma directa a los individuos ocasionándoles la muerte.

Se deben eliminar todos estos desechos y también las hojas secas o muy deshidratadas teniendo el cuidado de no dañar o incluso tirar junto con la basura a las pequeñas orugas que pueden ir prendidas de las hojas.

Cuando empiezan a pupar

Luego de una desenfrenada alimentación y después de cuatro o cinco mudas de su recubrimiento larval ( nos daremos cuenta de ello porque periódicamente dejan de alimentarse por unas pocas horas permaneciendo en un mismo lugar buscando desprenderse de su vieja piel), dejarán de comer y se desplazarán por todo el habitáculo buscando el lugar apropiado para comenzar a pupar.

Si estamos criando orugas de mariposas nocturnas, veremos que cada una de ellas tejerá un capullo para luego allí dentro desarrollar la crisálida. Un esfíngido en cambio, en vez de tejer un capullo, buscará enterrarse para luego formar bajo tierra una bóveda donde convertida en crisálida esperará el día en que saldrá transformada en polilla. En este caso se debe tener dentro de la jaula un recipiente de unos 15 cm. de alto con tierra ligeramente húmeda la que utilizará la oruga para su cometido. Si la oruga es de una mariposa diurna, simplemente se convertirá en crisálida colgando o pendiendo de un soporte sedoso.

La mariposa desarrollada

Pasando un período entre tres y cuatro semanas en la generalidad de los casos y dependiendo de los factores climáticos, veremos aparecer a las mariposas que solo necesitarán colgarse para extender, desplegar y luego secar sus alas. Dejemos para ello una rama seca a la que puedan trepar y agreguemos una esponja húmeda sobre un plato para que la extensión alar se realice con más efectividad ya que el estado de humedad ambiental siempre les resulta favorable. Hago una aclaración respecto del período de pupamiento. En las últimas generaciones del año las orugas pueden llegar a convertirse en pupa en los meses de otoño y esto da la posibilidad de que en las semanas y meses siguientes vivan un período de letargo debido a las condiciones adversas para su desarrollo. Esto lógicamente vale para aquellos lugares o latitudes más distantes de las zonas tropicales.

Finalmente las mariposas deben ser alimentadas con una solución de agua saturada en azúcar, cosa que no es apropiada para todas. Sepamos también que polillas como la de los grandes satúrnidos, no ingieren alimentos en su etapa adulta. Recomiendo finalmente que una vez que se haya cumplido el ciclo de vida y habiendo fotografiado, filmado o tomado nota de todo lo acontecido desde el huevo al adulto, se las deje volar para que culminen su ciclo en libertad.

Mundo Butterfly, página creada en Argentina , por Aníbal R. González