Enemigos naturales de mariposas y polillas.
 
Oruga de un geométrido capturada por una avispa.
Avispa con la captura reciente de una larva de Eumorpha analis.

Muchas aves, batracios, pequeños mamíferos e inclusive algunos insectos entre otros animales, hacen de las orugas y mariposas su alimento, haciendo que ello los convierta en mayor o menor medida en depredadores de lepidópteros y por consiguiente, sus enemigos naturales. Pero esto no va más allá de lo que respecta al equilibrio natural de las especies en todo el mundo.

No solo por ellos las mariposas son depredadas... También son atacadas por agentes patógenos, virus, bacterias y parásitos que, en ocasiones, merman considerablemente a las poblaciones de mariposas.
Las aves insectívoras incluyen en su alimentación y en la de sus pichones, larvas y mariposas que son capturadas junto a otros insectos; ciertos murciélagos comen durante la noche cantidades de polillas que capturan en sus vuelos y arañas tejen sus redes atrapando mariposas y polillas que serán parte de su dieta.
Así, otro tanto de animales, harán de los lepidópteros parte de su alimentación cotidiana. Entre los insectos, algunas especies de avispas parasitan a las orugas. Un claro ejemplo de ello es la avispa parasitoide conocida científicamente como Cotesia flavipes, especie utilizada por el hombre como control de lepidópteros considerados plaga para el agro como lo es el caso de la polilla Diatraea saccharalis. Los diminutos huevos de la pequeña avispa son depositados a través del aparato ovopositor dentro del cuerpo de la oruga.

Mariposa capturada por una araña para su propia alimentación.

Al cabo de unos días nacerán las larvas de la avispa que devorarán los tejidos internos de la oruga sin afectar sus partes vitales, preservando así el cuerpo hospedero del cuál saldrán al alcanzar un tamaño de 3 mm.

Fuera de la oruga, las pequeñas larvas hilarán individualmente un diminuto capullo de seda que les dará protección cuando se hayan convertido en pupas, permaneciendo agrupadas hasta la formación de cada nueva avispa sobre el cuerpo de la misma oruga. Totalmente debilitada y lejos ya de dar continuidad a su ciclo de vida, la oruga culminara su vida, evitándose así la reproducción de la polilla considerada plaga. Otras especies de avispas actúan básicamente del mismo modo que el citado ejemplo o bien, parasitando previamente los huevos de los lepidópteros, depredando así las poblaciones de muchas mariposas. Por otra parte, lamentablemente, el mayor peligro para las especies lepidópteras es ocasionado casi permanentemente por el hombre que ha hecho desaparecer numerosos hábitats de mariposas desbastando bosques, montes, selvas y todo tipo de ecosistemas, destruyendo entornos naturales ocasionando contaminaciones o incendios forestales "controlados" o accidentales en lugares donde vivían infinidad de lepidópteros y otros animales, erradicando con todo ello especies vegetales esenciales para la alimentación de las orugas.

Oruga de Eumorpha analis con capullos de avispa parasitoide.

Algo frecuentemente observado por las personas que viajan, es la cantidad de mariposas muertas a los costados de las rutas a causa del tránsito vehicular que ocacionalmente y lamentablemente atropella a millares de insectos que cruzan a dichas rutas en sus vuelos de desplazamiento o aquellos que puedan ser migratorios. Por todo esto, algunas especies se han reducido notablemente y de forma drástica, y otras están desapareciendo de manera tal que se encuentran en una situación cercana a la extinción.

  Autor de las fotografías: Sr. Aníbal Rubén González.
Mundo Butterfly, página creada en Argentina, por Aníbal R. González. Las fotografías son propiedad de los autores respectivos.