Datos extraídos
del Portal
de la Sociedad Argentina de Pediatría
Los accidentes por
lepidópteros pueden ir desde una dermatitis urticante
por orugas o por mariposas nocturnas a accidentes hemorrágicos
potencialmente mortales provocados por Lonomia.
Si bien hasta la fecha se han producido pocos casos de envenenamiento
grave por lepidópteros, en la Argentina, diversos factores
como los cambios climáticos globales y la deforestación
a que está sometida el sur de Brasil determinan la
migración hacia el sur de estos insectos, constituyendo
así un potencial riesgo sanitario.
Conocidos también como scobebiasis, papillonitis y
entomodermosis, los casos se han clasificado como erucismo
o lepidopterismo según hayan sido producidos por formas
larvarias (latín eruca: oruga) o por adultos alados
respectivamente y en dermatitis urticante, periartritis falengeana
o síndrome hemorrágico según su presentación
clínica.
Ante toda esta amplitud
del espectro patológico y el gran riesgo asociado,
se torna imprescindible: a) reconocer la sintomatología
para adoptar el criterio adecuado, b) esperar un incremento
de accidentes por la tendencia al mayor contacto del hombre
con el medio natural y los procesos meteorológicos
globales, c) estar alerta por el corrimiento hacia el Sur
de especies que generan cuadros hemorrágicos graves
como Lonomia sp., por ello, en atención al reconocimiento
de una necesidad sanitaria de información, el trabajo
aquí presentado actualiza el tema desde sus aspectos
biológico, toxicológico, clínico diagnóstico
y terapéutico.
Lepidópteros
de importancia médica
Biología:
Los lepidópteros son insectos ovíparos de metamorfosis
completa, por lo que sin dudas comprenden fases de desarrollo
muy diferentes morfológicamente: huevo, larva u oruga,
pupa o crisálida y adulto o imago. Si bien se pueden
encontrar estructuras potencialmente patogénicas para
otros organismos en cualquier fase, la mayor parte de los
accidentes se genera a partir de larvas por erucismo directo,
indirecto (cerdas desprendidas) o meta-erucismo (persistencia
de áreas larvarias en pupas y adultos).
Cuatro características eto-fisiológicas resultan
determinantes para el grado y tipo de accidentes, por condicionar
el riesgo de contacto efectivo con el hombre: 1) tipo de vegetación
que consume la larva, 2) hábitos solitarios (en los
megalopigídeos) o gregarios ( en los saturniideos),
3) sincronicidad de eclosión o emergencia que pueden
generar brotes epidémicos, 4) en el caso de lepidópterismo
si los adultos son diurnos o nocturnos fototrópicos
positivos (atraídos por la luz domiciliaria).que consume
la larva, 2) hábitos solitarios (en los megalopigídeos)
o gregarios ( en los saturniideos), 3) sincronicidad de eclosión
o emergencia que pueden generar brotes epidémicos,
4) en el caso de lepidópterismo si los adultos son
diurnos o nocturnos fototrópicos positivos (atraídos
por la luz domiciliaria).
Diversidad: Los lepidópteros
responsables de la mayor parte de los accidentes en Argentina
pertenecen a las familias Metalopygidae, Saturnidae (entre
las que se destacan el género Lonomias) y Emileucidae
(género Hylesia).
Las orugas de lonomia son de color claro, marrón verdoso,
con manchas amarillas en forma de "U" en el tercer
segmento torácico y quinto abdominal, y espinas color
musgo a lo largo del cuerpo. Llegan a tener un máximo
de 6 a 7 cm. de longitud. Forman colonias de 20 a 30 o más
individuos sobre árboles como cedro, frutales como
el naranjo, banano, ciruelo, etc.
Este género Hylesia comprende mariposas nocturnas,
atraídas por la luz, cuyos adultos poseen cerdas abdominales
que generan dermatitis pápulo pruriginosa, es responsable
de los brotes epidémicos, y sus "pelos urticantes"
pueden persistir en la vegetación o ser dispersados
eólicamente y entrar en contacto con las vías
respiratorias. Cerdas abdominales que generan dermatitis pápulo
pruriginosa, es responsable de los brotes epidémicos,
y sus "pelos urticantes" pueden persistir en la
vegetación o ser dispersados eólicamente y entrar
en contacto con las vías respiratorias.