|
Ficha
ilustrativa de Eumorpha analis (Rothschild
& Jordan, 1903).
|
|
Huevo
de Eumorpha analis sobre una hoja de parra.
|
Con
la mariposa adulta se da por cumplido el ciclo de vida.
|
El
huevo:
Es
a mediados del mes de Noviembre cuando ocurren los primeros desoves
de este esfíngido. Con la llegada de las lluvias cálidas
primaverales y con la temperatura ascendente por el cambio de
estación, salen de su letargo invernal los imagos (mariposas
adultas) de la segunda generación del verano anterior.
Hacen su aparición las hembras fecundadas que depositan
indistintamente y de a uno los huevos de verde coloración
sobre el envés o revés de las hojas de la vid. Una
búsqueda meticulosa y de observación pausada, da
como resultado el factible encuentro de algún huevo, el
qué luego de diez a quince días y dependiendo de
las condiciones ambientales, eclosionará dando lugar al
nacimiento de una larva de aproximadamente cuatro o cinco milímetros
de largo. Esta devora los restos del huevo (córion) y da
comienzo a la fase de larva u oruga en una etapa de intensa actividad
en la que se alimenta permanentemente de las hojas del parral. |
|
|
La
oruga: La pequeña larva recién nacida comerá
de la hoja que hospedó al huevo. En los sucesivos días
se alimentará de las hojas próximas sin hacer
por ello grandes desplazamientos por las ramas del parral.
En todo éste período el peligro es frecuente.
Basta una fuerte lluvia para que la pequeña oruga sea
desprendida de la hoja y arrastrada por el agua para acabar
con ella, o ser el alimento de otros habitantes como hormigas
y arañas o de pequeñas larvas de avispas parasitoides
que perseverantemente frecuentan la planta. Las aves como
el zorzal también hacen de ésta su alimento.
Encontrar la oruga es relativamente fácil. Bastará
con ubicar primero los desechos fecales que se hallan en el
piso. Localizados éstos, darán la pista de la
existencia y ubicación de la oruga que mimetizada por
su coloración verde se hallará alimentándose
entre las hojas.
Al cabo de unas seis semanas y sucesivas mudas, alcanzará
en su desarrollo unos 10 cm. de largo, dejará de alimentarse
y cambiará la coloración. Es en este momento
cuando bajará de su planta nutricia para buscar tierra
donde enterrarse, dejando lugar a la siguiente fase.
|
|
|
La
crisálida: Ya enterrada la oruga, difícilmente
podríamos encontrarla. Los lugares más apropiados
que ella elegirá para llevar a cabo la transformación
de oruga a mariposa serán sin duda aquellos donde la tierra
no esté extremadamente seca y compactada sino todo lo contrario
a ello, tierra blanda y con cierto grado de humedad, lo que facilitará
la construcción de una pequeña bóveda donde
quedará alojada y acrisalada (obsérvese
en la foto el momento justo de la formación de la oruga
en crisálida) hasta
el día que las condiciones del clima sean apropiadas para
romper la cobertura quitinosa de color caramelo oscuro y emerger
así de su profundo encierro. Esto último no ocurrirá
antes de las tres semanas, y si se está próximo
a los días más frescos de la estación otoñal,
seguramente dará comienzo al letargo invernal permaneciendo
de este modo hasta los principios de la próxima primavera.
En ocasiones suele quedar poco enterrada e incluso en la superficie
del suelo y tal vez cubierta por alguna hoja seca, lo que no impedirá
de ningún modo que llegue a cumplir con esta fase a menos
que así expuesta se vea atacada por alguno de sus depredadores. |
|
|
La
mariposa: Cumplida la metamorfosis, sale la extraña
criatura de su resguardo bajo tierra buscando el apropiado lugar
para cumplir con el extendido de sus alas, para esto buscará
colgarse con sus patas y comenzará a bombear el fluido
sanguíneo (hemolinfa) por las nervaduras alares, agrandando
las húmedas y blandas alas. Completado este momento, del
que no requerirá más de una hora a dos, veremos
la estructura y coloración de ésta bonita mariposa.
El desarrollo total de este esfíngido, pasando por las
cuatro fases (huevo, larva, crisálida y mariposa), puede
seguirse y observarse en su lugar natural y también en
cautividad. Para lo primero se requerirá de mayor observación
dedicando más tiempo en la búsqueda y localización
del insecto en cualquiera de sus fases.
En lo concerniente a la cautividad, después de hallado
el huevo, la oruga o la crisálida, el seguimiento está
controlado. Si tenemos la ocasión de observar a una hembra de
esta maravillosa esfinge y contamos con que haya sido fecundada,
tendremos la posibilidad de obtener los huevos que irá
poniendo en distintas hojas del parral.
|
|
La
citada mariposa fue observada y estudiada en la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, donde es hallada con relativa frecuencia en
los parrales domésticos de Vitis labrusca, Vitis vinifera
y otros parrales autóctonos de este mismo género.
Esta información ha sido registrada entre los meses de
Octubre, Noviembre y Diciembre de 2005 por el Sr. Aníbal
Rubén González.
|
| |
Autora
de las fotografías: Srta. Laura M. González
Zanellato. |
Mundo
Butterfly,
página creada en Argentina, por
Aníbal R. González. Las
fotografías son propiedad de los autores respectivos.
|
|