A partir
de allí devorarán a diario, con excepción
de los días de cada instar (muda), pequeños
trozos de las hojas de su planta huésped hasta culminar
luego de un período aproximado de 50 días devorando
varias hojas de la misma planta. Suelen aceptar como planta
huésped los árboles como el Fresno, Alamo y
Manzano entre otros.
Estas
orugas poseen un sistema de defensa muy efectivo. Su cuerpo
se halla protegido por numerosas espinas dispuestas en toda
su longitud con forma de pequeñas ramas de coloración
verde (ver imagen de la izquierda), que en contacto con la
piel humana puede provocar graves heridas ya que poseen sustancias
tóxicas e irritantes acumuladas en vesículas
dispuestas bajo del tegumento dorsal. Al hombre le ocasiona
lo que en medicina se conoce con el nombre dermatitis
urticante y puede afectar de distintas maneras de
acuerdo a la reacción del organismo de cada individuo.
A la oruga se la conoce con el nombre común de "bicho
quemador" debido a que las personas sienten la sensación
de ser quemadas al contacto de su piel con dichas espinas
ramificadas.