La
predación de lepidópteros es una constante
de la naturaleza, en la que a menudo, quienes estamos
relacionados a estos pequeños seres, observamos
los eslabones que conforman la cadena trófica
de alimentación. Una oruga comerá la
hoja de una planta, tal vez su tallo y su flor y otro
ser tomará a esa oruga también como
alimento. La vida efímera de un lepidóptero,
en ocasiones se ve truncada por situaciones que acortan
ese poco tiempo de vida que la naturaleza les ha dado.
Lógicamente, ese tiempo es relativo. Para cualquier
humano el tiempo de longevidad de estos insectos es
pequeño si lo comparamos con nuestro tiempo.
Pero para una mariposa es lo suficientemente largo
como para permitirles cumplir todo el desarrollo de
su ciclo de vida.
En
la imagen destacada, vemos a una avista disponiendo
de su alimento. Momentos antes, esa maza sin forma
que la avispa tiene delante de sus mandíbulas,
era la oruga de una polilla conocida científicamente
como Neogalea sunia (Guenée,
1852) que, minutos antes, se alimentaba de una hoja
de Lantana. La naturaleza, en este caso, nos muestra
uno de esos eslabones que conforman la cadena natural
de alimentación de estos pequeños y
maravillosos animales.
Aníbal
R. González
Fichas
ilustrativas de mariposas diurnas y nocturnas
Datos
generales de los lepidópteros
Para
saber:
Hay
descriptas aproximadamente en la actualidad, y entre
diurnos y nocturnos, alrededor de 180.000 especies
de lepidópteros en todo el mundo.
Las
mariposas nocturnas aparecen sobre la tierra entre
los 150 y 75 millones de años, conviviendo
muchas de estas primitivas especies, con los grandes
dinosaurios, habiéndose obtenido por lo menos
dos registros de fósiles nocturnos encontrados.
Las diurnas en cambio, evolucionaron de las nocturnas
apareciendo hace alrededor de unos 48 millones de
años, datos avalados por fósiles primitivos
hallados con esta edad de antigüedad aproximada.
Todos estos datos son conclusiones de expertos estudiosos
que analizaron polillas y mariposas fosilizadas en
ámbar, (resina viscosa y traslúcida
que segregaban algunos árboles, hallándose
actualmente en estado sólido), en la que quedaban
atrapados y cubiertos todo tipo de insectos y la que,
con el paso de los millones de años, se solidificó
conservando en su interior y de esta manera a las
mariposas, polillas y muchos otros insectos.
La
distribución geográfica de las especies
lepidópteras, se debe a los distintos factores
que ocasionan una diferente localización geográfica
de cada especie, dada por la vegetación reinante,
clima y altitud de cada zona geográfica en
particular.
Los
motivos de emigración de algunas especies de
lepidópteros son dados por encontrar un nuevo
hábitat y plantas hospedadoras, por evitar
la superpoblación que ocasionaría la
falta de alimento o por el cambio de estación
escapando de los rigores del invierno. El caso más
conocido y estudiado es el de la especie Danaus plexippus.
El
lepidóptero más grande es la mariposa
nocturna de la Familia Noctuidae que se encuentra
en Sudamérica conocida por su nombre científico
como Thysania agrippina, que tiene una envergadura
alar que alcanza los 30,5 cm. Las nocturnas Athacus
atlas (de Indonesia, Laos, Thailandia y Vietnam),
Athacus caesar (de Filipinas) y Coscinera hercules
(de Australia) son los lepidópteros de mayor
superficie alar. Contraponiéndose a las anteriores,
Stigmella ridiculosa (de las Islas Canarias) es el
más pequeño de los lepidópteros,
midiendo 2 milímetros de envergadura.
Estructura
de Mundo Butterfly - Edición:
Martha Zanellato Ilustración:Laura González Zanellato
Fotografía y Diseño:
Aníbal González
Mariposas y polillas,
estructura de la mariposa, crisálida, orugas, cría
de mariposas, metamorfosis y colecta de ejemplares.