Alimentación y desarrollo excepcional

Este es el segundo y más activo estadio en la vida de una mariposa. Dentro del ciclo biológico de los lepidópteros, la larva u oruga representa la fase de crecimiento y alimentación.
Son extremadamente voraces, razón por la cuál comienzan a ingerir su alimento inmediatamente después de haber eclosionado el huevo del que devoran su cáscara (corión) en pocos minutos para inmediatamente continuar comiendo de la planta nutricia, que generalmente, es la elegida por la mariposa al depositar el o los huevecillos.
En ocasiones, las larvas de algunas especies, suelen convertirse en plagas, cosa que ocurre al proliferar en forma desmedida a causa del abundante alimento que pueden hallar en una plantación poco controlada por el hombre. Este es un punto muy estudiado en la agricultura mundial que merece un comentario aparte.
La generalidad de las orugas, basan su alimentación en las plantas de las que preferentemente comen sus hojas. Por estas dos razones se determina en primer lugar que son fitófagas, y en segundo lugar, filófagas. Sin embargo, también existen pequeñas larvas de micro lepidópteros comedoras de musgos, líquenes, y hongos. Otras están especialmente adaptadas para poder comer materias leñosas.

Se las denomina monofágicas a aquellas que se alimentan de una sola especie vegetal; oligofágicas a las que recurren a plantas de distintas especies pertenecientes a una misma familia; y existen también aquellas denominadas polifágicas porque se alimentan de plantas de distintas familias.
Debido a la ingestión de nutrientes vegetales, ricos en clorofila, el color predominante y generalizado en esta etapa es el verde.
El aparato bucal se conforma por un labio superior y el inferior, entre los cuales se disponen de forma articulada dos potentes y robustas mandíbulas, dentadas en su borde interno. En el labio inferior se halla el conducto de las glándulas sericígenas que desemboca en una papila conocida como filífera. Este es un órgano transitorio que solo existe en la etapa larval. Estas glándulas son las productoras de una sustancia líquida que al contacto con el aire se solidifica, logrando así, una fina fibra elástica y resistente que conocemos como seda. Con ella se pueden unir a un sólido soporte para luego realizar una "muda" o ecdisis, cosa que repiten como término medio, entre cuatro o cinco veces (como mínimo dos, y máxima diez) en lo que hacen dentro de su desarrollo larval. Las mariposas nocturnas se sirven de esta seda, además, para hilar o tejer el capullo que albergará a la futura crisálida. Incluso, pequeñas orugas, utilizan la seda para descender de, por ejemplo, una rama. En el caso de una oruga de mariposa diurna, utilizará la seda para fijar la crisálida, a una superficie adecuada.
La forma corpórea de una oruga es casi cilíndrica en la mayoría de las especies; la longitud de su cuerpo se subdivide en trece segmentos parecidos entre si, de los cuales, los tres primeros y mas próximos a la cabeza, forman el tórax, y los diez siguientes, la parte abdominal. En los tres primeros segmentos se hallan las patas torácicas, también llamadas, patas verdaderas, y, en los segmentos seis, siete, ocho, nueve y trece, las falsas patas, o propatas, que, en el último segmento se denominan patas anales. Todas estas (excepto las toráxicas o verdaderas), terminan en forma de ventosa, y llevan además, un conjunto de pequeñas garras unidas a la musculatura que forman una corona de ganchos.
La piel o tegumento que recubre el cuerpo, puede ser totalmente lisa, o estar cubierta de tubérculos, espinas, o pelos.
Los Papiliónidos disponen de un apéndice ubicado en el tórax, y próximo a la cabeza denominado osmeterium, que actúa sobre los agresores emitiendo un aroma repulsivo. A pesar de las defensas desarrolladas por las distintas especies, es en esta etapa donde se produce la mayor parte de las bajas en las poblaciones, ya que no solo están expuestas a ser capturadas o parasitadas por otros insectos, sino que, además, son arrasadas por las fuertes lluvias y vientos, que las suelen alejar de sus plantas nutricias, ocasionándoles una deficiencia en su desarrollo o directamente la muerte.
Toda oruga, después de varias semanas de continua alimentación y sucesivas mudas, alcanza la madurez. Es entonces que dejará de alimentarse para buscar el lugar apropiado donde cumplir con la siguiente etapa (crisálida), en el camino respectivo hacia lo que ha de ser su transformación definitiva en mariposa.
Mundo Butterfly, página creada en Argentina , por Aníbal R. González